Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
viernes, 31 de octubre de 2008
Wassup ? Qué pasa ?
Cinco jóvenes preocupados y profundamente "afectados" por las hipotecas, la sanidad, la crisis económica, el medio ambiente o la guerra de Irak ven al senador por Illinois como la solución ideal.
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