David de Ugarte acaba de publicar el primer copión de trabajo completo de "Filés: democracia económica en el siglo de las redes". Falta corregir mucho, quitar seguramente algunas cosas y añadir otras, entre ellas muchos agradecimientos y un buen prólogo.
La filé es, de todas las materializaciones del nuevo mundo distribuido, la más radical, la más sencilla, la que más debe a todas las demás. Es hija del software libre, de la blogsfera, del ciberactivismo, de las comunidades virtuales, de la globalización de los pequeños. La filé es un modo de vivir que permite a los hackers, a los bricoleurs, a los libertarios, seguir siéndolo y hacerse mayores. Dejar un legado. De conocimiento sí, pero también de mapas, los mapas del nuevo mundo. Los que se trazan no para describir lo inamovible, sino para ser construidos por personas y habitados por sus vidas.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..