¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

jueves, 16 de abril de 2009

Soy ...

... nacionalista vasco. Pertenezco al único partido a mi entender, que puede congregar la suficiente adhesión como para llegar al objetivo que persigo. Nunca defenderé la violencia para reivindicar ningun objetivo político. Soy soberanista y entiendo la transversalidad y la centralidad como los mejores instrumentos para garantizarla. 

Nunca diré de nadie que es menos nacionalista o menos soberanista que yo (allá cada cual con su sentimiento) pero tampoco admitiré que alguien diga que es más nacionalista y más soberanista que yo porque proponga medidas más radicales. Nunca haré la diferencia entre soberanista y autonomista, ya que esta última también la entiendo como un medio adaptado a circunstancias de país y pueblo. 

Pero sobre todo soy demócrata y nunca trataré de imponer a nadie mi pensamiento y tampoco entiendo como demócrata que se me impida nada si lo hago con respeto y ajustándome a derecho. Trataré de convencer. No importa llegar mas tarde si llegamos mas gente en el grupo. Es más lento pero más seguro. 

Me enseñaron a subir al monte dando vueltas. Nos ha caído una roca grande en el camino, quizá porque tratábamos de atajar, pero eso ya no importa. Ahora hay que saber que puede haber más caminos y que nos costará mucho sudor quitar las rocas de en medio. Pero nosotros a lo nuestro. Porque sabemos hacerlo. Porque lo hemos hecho durante muchos años. Que no nos den lecciones.

Por cierto, si empujamos todos a la vez, sabiendo que el objetivo es el mismo, estoy seguro que quitaremos todas las rocas que se interpongan en nuestro camino.  Y es hora de poner las largas y dirigir nuestro navío a lo que iluminemos. Eso sí, con sólo un capitán de barco que, hoy por hoy, se llama Iñigo.

(Recogido parcialmente del post "largo y por puntos" de Armaola)