Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

miércoles, 15 de abril de 2009

No hay daño que no tenga apaño.

Comentaba ayer Miquel Molina en LaVanguardia, y no le falta razón, que de alguna manera con el tema de la piratería informática todos podemos salir ganando de una u otra manera. Expliquémonos. Todo tiene sus ventajas. Los amantes de la música en vivo estamos de suerte desde que la caída de la venta de discos obliga a los artistas a volver a los escenarios. En el mismo sentido, si actuar en las películas deja de ser tan lucrativo por culpa de la piratería, los buenos actores de cine tenderán a refugiarse en el teatro, que es el arte que mejor resiste las revoluciones tecnológicas. Serán muy bienvenidos.