Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 16 de abril de 2009

Curioso lo que sale de Génova 13 ¿no?

Una furgoneta de una empresa de destrucción de documentos confidenciales abandona la sede del Partido Popular... La foto fue tomada el 17 de febrero, en plena eclosión del 'caso Correa'

Recogido de el blog de Toño Fraguas