Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 19 de abril de 2009
I want to be your friend
Cuánto más bonito es verles sonreir y hacerse regalitos.
El de corbata roja está mucho mas feo cuando se pone a gritar eso de patria o muerte o tonterías similares.