¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

lunes, 1 de mayo de 2017

Los «etnodemócratas»

La prohibición y la obligatoriedad son unos instrumentos legítimos y necesarios de todo Estado de Derecho que deben administrarse en sus dosis más indispensables. Resulta paradójico que quienes ven como una injusticia dramática la elemental obligatoriedad de cumplir la Constitución y la cabal prohibición de conspirar contra ésta vean, sin embargo, como razonable obligar al funcionariado a actuar contra el Estado al que éste representa. 

De la premisa «los demócratas fueron antifranquistas» y de la de «Lluís Llach fue antifranquista» no se deduce que hoy «Lluís Llach sea un demócrata». No se deduce ni que «lo fue» siquiera. Eso es lo que se llama «falso silogismo» o «sofisma de parvulario». Lluís Llach es simplemente un producto de un fenómeno más amplio que su amenaza; de ese curioso estereotipo hispánico de «etnodemócrata» que han creado los nacionalismos.