¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

miércoles, 10 de mayo de 2017

No se a qué hay que esperar para encender las alarmas.

Un grupo de despreciables que añoran los tiempos en los que un sector de la autodenominada "izquierda abertzale" acojonaban al personal con sus actos violentos, está volviendo a replantearse sus últimas decisiones acordes con  el cambio de ciclo político que implicaba el cese de lo que denominaban patéticamente "lucha armada", y ataviadas con buzos blancos y las caras tapadas, ha arrojado basura, ha realizado pintadas y ha colocado pancartas con la firma de Ernai en la sede de un partido democrático vasco. En este caso, de la sede del Gipuzku Buru Batzar en Donostia. 

Para empezar a rememorar los "viejos tiempos" no está mal. Acompañando a la cobarde acción grupos que en teoría se autoconsideran reciclados a la democracia, de antiguo parentesco político, se han negado a condenar la acción.

Demasiadas coincidencias con "la época del plomo" como para no considerarlo simplemente un jueguecito de jovencitos frustrados pero profundamente amantes del país. Se empieza por tirar basuras, se coge gusto a las "ekintzas" y se quema algún autobús que otro y al final siempre hay algún traidor a su causa merecedor de ponerle punto y final a su existencia.