Siempre me ha gustado ojear y hojear todos los periódicos, incluso los que sé de antemano que son editorialmente absolutamente antagónicos a mis ideas. Pero, muy de vez en cuando, me llevo agradables sorpresas como la de este pasado jueves al leer en ABC, en su Tribuna Abierta, un artículo de Marco Gardoqui, comentando el Concierto vasco y el cupo. Recomiendo su lectura.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
