Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 10 de mayo de 2017

CORRUPCIÓN vs. VENEZUELA

"Una y otra vez repiten la misma jugada como malos futbolistas que tienen un solo regate y en medio de la ciénaga irresponsable de corrupción" que azota al PP, le ha dicho a los populares Pablo Bustinduy.