Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 11 de marzo de 2018

El “hombre cohete” Kim Jon-un y el “viejo chocho” Donald Trump ... ¿se hacen amiguitos?

De la anunciada reunión en mayo entre el “hombre cohete” Kim Jon-un y el “viejo chocho” Donald Trump puede extraerse como primera conclusión que nunca hay que fiarse de las apariencias, ya que quizás hayamos confundido a un trastornado dictador dispuesto a iniciar la tercera guerra mundial con un inteligente jugador de ajedrez que, con la partida perdida, es capaz de salvar sus peones y firmar unas tablas más que honrosas.

Ahora, la única alternativa posible es la diplomática que ofrece Pyongyang, con la que a cambio de la paralización del programa armamentístico pretende conseguir su reconocimiento como potencia nuclear, el fin o el alivio de las sanciones económicas, que por otra parte Corea del Norte lleva esquivando durante años con la inestimable ayuda de China, y la no injerencia en sus asuntos internos, lo que implicaría de facto la perpetuación de su gulag, un mal menor que todos aceptarán a cambio de evitar un hipotético apocalipsis.