Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 29 de marzo de 2018

Que le den a determinadas "tradiciones seculares".

Como cada año, la bandera española ondea a media asta desde el Jueves Santo al Domingo de Resurrección en todas las unidades e instalaciones militares, en señal de duelo por la muerte de Cristo. 

Si, desgraciadamente, estoy hablando en serio y no miento. La decisión, contradictoria con el carácter aconfesional del Estado y sin parangón en otras instituciones públicas, la justifica el Ministerio de Defensa aludiendo a “la tradición secular de los ejércitos”.

Algo ridículo que un presunto estado laico tendría que tener superado hace décadas.