Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 30 de julio de 2023

Feijóo reclama por carta a Sánchez una reunión
para pedirle que les dejen gobernar a ellos
porque se lo merecen,
tras meses de ataques compartidos al 'sanchismo'