Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 12 de julio de 2023

Feijoo y el marxismo de los hermanos Marx

Qué difícil es soportar que uno sentado a debatir temas serios en una mesa
mienta sin escrúpulos y base su política en mentiras y simplezas.