Mientras el mundo espera qué dirá Netanyahu en su intervención hoy en la ONU después de ignorar, una vez más a todos sus aliados, que le piden que pare. Mientras eso llega, la Asamblea General de Naciones Unidas ha servido ya para mostrar en estos días una preocupación creciente entre muchos de los líderes que han acudido a ella. La que advierte de una política internacional que cada vez tiene más dificultades para resolver sus conflictos sin caer en la violencia y para frenar esta, la violencia, una vez que se desata.
“El Consejo de Seguridad debe liberarse del yugo que supone el derecho de veto en su forma actual". "No es representativo, tiene poca legitimidad y es, sobre todo, inoperante.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX
