Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 22 de septiembre de 2024

El desvergüenza del PP y Venezuela

Ni Italia ni la extrema derecha europea.
Ni dictaduras religiosas (Marruecos, Arababia Saudí, E.A.U., etc ,,,)
Ni países donde el liberalismo económico salvaje (Centroamérica, Argentina, ...)
Ni países criticables pero poderosos (China, ...)
Solo Venezuela. Erre que erre.