Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

sábado, 28 de septiembre de 2024

¿Tan difícil es cortar con este problema del fútbol ?
El Athletic tiene un grave problema con sus ultras
que no sabe o no se atreve a resolver,
como tantos y tantos clubes


¿Acaso esos mastuerzos no son siempre una minoría más o menos numerosa y peligrosa en todos los equipos?

Otra coletilla habitual, desde luego en el Athletic, es el famoso «no nos representan», ejemplo olímpico de cómo confundir el deseo con la realidad. No queremos que nos representen, claro, pero la cuestión es que lo hacen en contra de nuestra voluntad, a la fuerza, simplemente por el hecho de ser ellos también seguidores del Athletic y, en el caso de los viajes, compartir con nosotros un mismo espacio en la grada. No olvidemos nunca que la principal carencia mental de los violentos es que a sus cráneos tan poco regados no les entra una idea elemental: la de que cada vez que van a un campo y se ponen la camiseta de su equipo o enarbolan su bandera lo están representando, y que eso les obliga a dar una imagen que lo engrandezca. O al menos que no la ensucie o denigre, como hicieron el jueves, tantas otras veces en el pasado y las que veremos en el futuro si no se ataja de verdad esta lacra.

Que sean pocos no significa que no puedan provocar un grave daño a la reputación del club