Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 8 de abril de 2013

El PSE y el PNV tienen que explorar un pacto de amplio recorrido

Se acabaron las semanas santas y las pascuas y volvemos a la rutina y a la vida cotidiana. Los problemas siguen estando donde los dejamos y no parece que nuestros políticos hayan avanzado mucho mientras los demás cargábamos pilas para volver a aguantar sus escusas y sus incapacidades de acuerdo y concertación.


Decía Jauregui hace ahora quince días que lo primero que tienen que hacer es negociar. Y si llegan a un acuerdo, éste tiene que contemplar un pacto de amplio recorrido con la mirada puesta en 2015 y una posible recomposición de las alianzas tras las municipales. A mi juicio también, el PNV y el PSE tienen que explorar esa vía. Ahora, para que eso sea posible el PNV tiene que hacer rectificaciones importantes y ofrecerle al PSE un escenario de acuerdo, cambiando, por ejemplo, la política fiscal y la ordenación institucional del país, las cuestiones en las que el PSE viene insistiendo en el último año con mucha coherencia. Si el PNV se abre a esta posibilidad será bueno para el país porque la gobernación es muy difícil y porque, sinceramente, no veo un Gobierno vasco débil, sin mayoría estable, en una legislatura tan difícil.


Y si acordar les resulta tan difícil, aprendan de la organización con sede en el Vaticano. Cuando consideran que tienen que llegar a un acuerdo mayoritario sí o sí, encierran a sus mandos en una sala noble de la sede, lo denominan "cónclave", y no les dejan salir hasta que llegan a un consenso generalizado y hay fumata blanca. ¡No veas las prisas que se dan por acordar y pactar. ¿Por qué no ensayamos fórmulas que se han demostrado tan eficaces entre los mandatarios católicos con nuestros entrañables políticos?