Cuando era niña en Corea del Norte, Hyeonseo Lee pensaba que su país era "el mejor del planeta." No fue hasta la hambruna de los años 90 que comenzó a cuestionarse. Escapó del país cuando tenía 14 años para comenzar una vida en la clandestinidad, como refugiada en China. La suya es una desgarradora historia personal de supervivencia y esperanza y un poderoso recordatorio de aquellos que enfrentan peligro constante, incluso cuando la frontera se queda atrás.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.