Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
lunes, 20 de junio de 2016
¿Te atreves a adivinar, pronosticar, augurar, presagiar o vaticinar lo que ocurrirá este próximo domingo?
Atrévete y participa
Si aciertas las 15 preguntas te invito a una cerveza ( o similar ).