Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La libertad solo para los que apoyan al gobierno, o solo para los miembros de un partido, por numerosos que sean, no es libertad.

"No podíamos estar callados, 

porque demasiadas cosas 
estaban en juego 
como para optar 
por la comodidad 
del silencio cómplice. 

No podíamos estar callados 
mientras Puigdemont, 
Junqueras y la mayoría 
que apoya el gobierno 
estropeaba en 48 horas 
todo el capital político acumulado 
por las fuerzas soberanistas 
en la defensa del referéndum. 

El capital político, la autoridad moral, 
de defensa de la democracia a través del referéndum 
como única manera de resolver este conflicto. 
La democracia sólo puede defenderse 
ante el autoritarismo de Rajoy 
con democracia 
y nunca con métodos no democráticos. 

Quizás dentro nuestro 
resonaban las reflexiones de Norberto Bobbio 
sobre fines y medios. 
Quizá recordamos que los fines más legítimos 
- referéndum y independencia- 
pueden quedar totalmente deslegitimados 
si se imponen con medios no democráticos".


“La libertad solo para los que apoyan al gobierno, o solo para los miembros de un partido, por numerosos que sean, no es libertad. La libertad siempre es libertad para los que piensan de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la «justicia», sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la «libertad» se convierte en un privilegio especial”.

Rosa Luxemburg