Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Cuando las banderas se agitan sobre las cabezas, el pensamiento se esfuma

Yo no quiero participar de este sinvivir que afecta a la ciudadanía y, además, no quiero que modifique mis afectos en relación con Cataluña, o sea, con familiares, amigos, ciudades, pueblos, paisajes, patrimonio histórico, lengua... No quiero cabrearme, deformar mi perspectiva, ni renunciar a mi experiencia con Cataluña.

¿Qué necesidad hay ahora mismo de convertirse en sujeto político como comunidad desgajada de otra comunidad, cuando el sujeto político para mí es el sujeto individual?