Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Tierra baja en el Arriaga


Sebastián es el amo de todo. Del molino, de la ermita, del río… Sin embargo, pese a tener propiedades, también tiene muchas deudas y decide casarse con una joven heredera de buena familia. Todo es una estrategia para conseguir que le retiren las hipotecas y los embargos que tiene sobre casas y tierras. Pero antes deberá esconder la relación que mantiene con Marta, una joven que trabaja en el molino.
Tierra baja ha sido una referencia para Lluis Homar toda la vida. Ahora, Homar asume en solitario todos los papeles: ya no tan sólo el ingenuo Manelic, que baja de la tierra alta al lodazal de las pasiones humanas más turbulentas, sino que también es Marta e incluso el señor Sebastián, es decir, Caperucita y el Lobo al mismo tiempo. Estamos ante una lectura actual de una de las obras más emblemáticas de la literatura catalana, que no tiene nada que ver con las representaciones más conocidas hechas hasta la fecha.
Premios Max 2014 al mejor actor protagonista para Lluís Homar