Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

martes, 20 de agosto de 2019

Los pelos de Casado

Al acto de toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid, que sirvió de reencuentro de muchos políticos, sobre todo del PP, tras unos días de vacaciones, reconozco que lo que más me sorprendió fue la nueva imagen de Pablo Casado, con barba muy arreglada, que en opinión de muchos le daba una imagen de más seriedad. 

Lo primero que se me ocurrio fue que era un consejo de alguno de sus asesores porque visto así recordaba al rey actual, lo que le permitía ese "guiño de confusión" a sus votantes entre ambos, del que el presidente pepero salía mucho mejor parado. Y visto así me parecía una buena idea.

Pero, a mi pesar, la barba de Casado parece ser que tiene fecha de caducidad. Hoy o, como mucho, en una semana desaparecerá. Es la típica barba de verano, fruto de la vagancia vacacional.