Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 30 de agosto de 2019

El Reino Unido tiene más desunida que nunca a su ciudadanía por culpa de su Presidente.

Cerrar un Parlamento por un periodo de tiempo
puede ser absolutamente legal y constitucional,
pero cuando se hace para evitar el debate y el cruce de ideas
suele mostrar poca capacidad democrática
a quien lo provoca.