Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 16 de enero de 2022

Paseo mañanero hasta Plentzia.
Hoy todo recuerda al Athletic.

 Una portería contraria donde ya ha entrado el balón


y ul león goleador

Para los despiestados, Niko.