En la exposición "Reversos" nos muestran cómo podían “darse la espalda” representaciones con diferentes códigos (figuración pictórica convencional y escultura fingida), lenguajes (narración e icono) o géneros (religioso o histórico y paisajístico), estableciendo relaciones entre ellas en ocasiones enigmáticas.
No hay que montar numeritos para aparentar que se hace algo.
Lo fundamental es saber a dónde llega, doónde se guarda, domicilio de patruyeros y quienes están en su entorno.
Y no me creo que la G.C. no lo sepa.
¿Por qué no se modifican las leyes para "facilitar" el trabajo de la G.C.?
