Que no nos engañen.
Si no hay Estado de Alarma es porque el presidente de la Comunidad Autónoma de turno no se atreve a solicitarlo.

viernes, 14 de noviembre de 2008

La Jubilación



La jubilación siempre ha sido un interesante motivo de debate. Y como el otro día estuvimos varios colegas reflexionando sobre el tema, traslado a este foro algunas de las reflexiones que se realizaron.

Para unos es una inalcanzable o lejana aspiración y para otros una temible etapa en la que, reconocen, sienten perder el poder que creían poseer indefinidamente en su entorno temiendo que suponga una renovación del reparto del mismo.

Jubilarse no debe significar dejar de ser útil, si antes se ha sido, o no hacer nada, aunque sea una opción deseada por muchos. Simplemente dejar de cobrar por hacer algo y empezar a cobrar por no hacer nada. Y los demás, los que vienen detrás que tomen la antorcha.

Y desde luego, a nadie se le prohíbe seguir trabajando privadamente, si bien parece razonable que si así lo decide, no cobre la jubilación. O una cosa u otra, sobre todo, si uno de los dos sueldos dependen de la administración. Parece razonable.

Además, la jubilación suele ser el único medio para poder deshacernos de determinados cargos públicos, desde reyes hasta pequeños reyezuelos que no se van ni echándoles agua hirviendo y que son auténticos tapones en el progreso y modernización de las sociedades que regentan.

Así que sí, la Jubilación, en la administración, en los cargos públicos, desde la Jefatura del Estado hasta el último escalón, obligatoria a los 65.