Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 29 de noviembre de 2008

Mensaje recibido

¡Cuantas veces me habrán dicho mis padres que, cuando se trabaja para el aprobado, a veces cualquier imprevisto te lleva al desastre!

Cuando se pretende conseguir un gran proyecto es mejor acordar y consensuar entre los grandes, porque trabajando con los pequeños, hay tantas miserias que alguno, o mas de uno, te sale rana y la terminas cagando, o dicho de manera mas "polite", no terminas de alcanzar los objetivos propuestos.

Conclusión, que como no somos tontos, y no vamos a tropezar dos veces en la misma piedra, ¿o sí?, y aunque nos joda un poquito ( a algunos, a otros no tanto) oír desde determinadas voces aquello de "ya decía yo", a lo mejor merece la pena pensárselo dos veces y reencauzar el futuro hacia mi Euskadi gris.