¡Cuantas veces me habrán dicho mis padres que, cuando se trabaja para el aprobado, a veces cualquier imprevisto te lleva al desastre!
Cuando se pretende conseguir un gran proyecto es mejor acordar y consensuar entre los grandes, porque trabajando con los pequeños, hay tantas miserias que alguno, o mas de uno, te sale rana y la terminas cagando, o dicho de manera mas "polite", no terminas de alcanzar los objetivos propuestos.
Conclusión, que como no somos tontos, y no vamos a tropezar dos veces en la misma piedra, ¿o sí?, y aunque nos joda un poquito ( a algunos, a otros no tanto) oír desde determinadas voces aquello de "ya decía yo", a lo mejor merece la pena pensárselo dos veces y reencauzar el futuro hacia mi Euskadi gris.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.