Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 23 de noviembre de 2008

Tranquilos, que ella lo coge.

Tras la victoria de Obama, los que hemos seguido las primarias americanas, estábamos "preocupados" por quién sería la persona con veteranía que cogiese el teléfono a las 3 de la madrugada en la Casa Blanca. Problema resuelto. La del anuncio parece que será la encargada de viajar por el globo haciendo cumplir las ordenes del entonces oponente. ¡Qué bonito!