Tras la victoria de Obama, los que hemos seguido las primarias americanas, estábamos "preocupados" por quién sería la persona con veteranía que cogiese el teléfono a las 3 de la madrugada en la Casa Blanca. Problema resuelto. La del anuncio parece que será la encargada de viajar por el globo haciendo cumplir las ordenes del entonces oponente. ¡Qué bonito!
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..