Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España, me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización. El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Quienes se creen "intocables", suelen terminar haciendo, o/y diciendo, tonterías.