El gris es un color ambiguo ciertamente. Su impacto depende de cómo el individuo lo asocie. Para algunos, el gris, como un dia opaco y nublado, connota frustración y desesperanza. Para otros, en cambio, el gris es positivo, es un matrimonio de opuestos: negro y blanco. El gris significa en estos momentos equilibrio y soluciones de los conflictos.Pues bien, en Euskadi, durante demasiado tiempo, hemos jugado al blanco o al negro, no dándonos cuenta de que estando como estamos todos los colores dentro, nada es blanco ni negro, y sí un conjunto amplio de matices de grises.
El color gris es una fusión de alegrías y penas, del bien y del mal. Da la impresión de frialdad metálica, pero también sensación de brillantez, lujo y elegancia, como por ejemplo, la que simbolizan el puente colgante o el Guggengeim, dos símbolos del País, dos ejemplos de unión, de mezcla y de confraternidad.
Dicen los magos que "no es en rigor posible separar totalmente los aspectos o polos positivo y negativo, no existiendo en consecuencia nada que pueda denominarse Magia Blanca o Magia Negra como lo entiende el vulgo. Existen, por lo tanto diversas tonalidades de Gris de acuerdo a la proporción de los polos siendo la integración total de los mismos, el punto donde ambos aspectos se encuentran equilibrados para formar la totalidad de la Unidad, la autentica Magia Gris donde todas las fuerzas se equilibran y se entregan al Mago en su forma más pura". Creo que en la politica vasca el tema también va por ahí.
Pero mirémoslo del lado positivo. A base de ilusiones perdidas nos vamos labrando una genuina experiencia de la vida, lo que para la gente de a pie, como usted y yo, es lo más cercano a la sabiduría y la experiencia. El gris es el color de la inteligencia (la sustancia gris), el de las eminencias que manejan el poder desde la sombra.

Entonces, si pasamos de la simbología de los colores a las tácticas y estrategias de la política vasca, nos daremos cuenta que con alternativas blancas o negras ni hemos llegado ni llegaremos a ninguna parte, o al menos a ninguna que se parezca a lo que buscamos la gran mayoría de los vascos y vascas con derecho a voto.
Y por si fuera poco, la actual crisis económica mundial nos obliga a dejarnos de monsergas y a responder con alternativas fuertes y ampliamente apoyadas por parte de la ciudadanía, algo que solo puede ocurrir si las dos grandes alternativas de este País, EAJ-PNV por un lado, y PSE-EE-PSOE por otro, aunan esfuerzos, acuerdan respuestas conjuntas y ofertan alternativas consensuadas para afrontar una situación claramente extraordinaria.
Estamos a punto de conmemorar el último gran acuerdo firmado y aplaudido en su día por la gran mayoría de la ciudadanía. Desde entonces nunca hemos conseguido aunar tantas voces ni tantas esperanzas. No estaría mal volverlo a intentar.
Si estas de acuerdo con esta propuesta, te invito a difundirla como consideres oportuno.
3 comentarios:
Estoy de acuerdo en que hace falta construir un país dónde todos los "colores" políticos tengan cabida y puedan convivir en paz y sin exclusiones, cooperando y trabajando conjuntamente. Igual el gris no es el mejor color para definir este objetivo, más bien prefiero pensar en una Euskadi "arco iris", donde todos los colores tengan igualdad de oportunidades, de tal manera que ese "arco iris" nunca estará completo si no están todos los colores. De ahí, a sacar la conclusión de que la única manera de conseguir este objetivo sea que PNV y PSE aunen esfuerzos va un largo trecho. En este país hay más realidades que esas dos.
Por otra parte, ese objetivo exige que todos hagan un esfuerzo real por dialogar y acordar, sumando entre todos. No es legítimo escudarse en eso "de lo hacemos a mi manera, con mis condiciones, o entonces nada vale" para bloquear todos los intentos. Algunos se han arrogado el derecho de veto, lo que es difícilmente compatible con la democracia.
De acuerdocon que todos los colores tengan cabida, y sobre todo, que entre los que deciden, si los votos así lo aconsejan, que haya mezcla de colorido, lo que, inevitablemente, llevara al deseado gris.
Y la legitimidad para hacer las cosas de una manera u otra solo puede venir de la legitimidad de los votos. A mayor numero de votos detrás, sin duda, mayor legitimidad.
Desde hace un tiempo constato que la sociedad vasca exige grandes pactos y da su confianza a políticos conciliadores. Parece que el bloqueo del conflicto político ha llevado a la sociedad a fijarse en los demás problemas que son más cercanos. Hace tiempo que ocurre. Además, con esta gris esa preocupación es aún más importante. No quiere el Pueblo Vasco políticas de confrontación, si no de unión en pro del derecho a la vida y el desarrollo del autogobierno, en el sentido práctico.
No obstante, parece que entre los políticos ese mensaje no ha calado. Al PP y el PSOE esa situación no les beneficia y podría restarles votos en pos de Rosita Díez. Por eso, intenta encender fuegos de donde no los hay.
Hace tiempo que leí un artículo de Daniel Innerarity que daba tres claves para la gobernabilidad de la CAV:
1.Hay una clara voluntad de profundizar en el autogobierno, recuperar su sentido originario de pacto, tras años de restricción unilateral;
2. La sociedad reclama un tipo de liderazgo integrador y dialogante, como corresponde a una ciudadanía madura y que no se deja dirigir a través de una confrontación dramatizada; y
3. El rechazo a la violencia debe traducirse en un pacto amplio para conseguir que ETA sea cada vez menos relevante y decisiva en la vida política. En Euskadi no conseguirá una mayoría social quien no consiga una buena nota en estas tres cuestiones. En cambio, quien proponga una formulación equilibrada y creíble de estos principios ganará la confianza de la sociedad vasca y podrá liderarla en los próximos años.
Espero que el Lehendakari coja el testigo.
Un saludo.
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