“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
domingo, 28 de diciembre de 2008
La araña del Guggen, domesticada
Al menos, a los Amigos del Guggen,
nos deja subirnos por sus patas.