Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 1 de julio de 2012

Rajoy, tras una foto en la Eurocopa junto a los ... ¿campeones?

Ajeno a las polémicas, a las de dentro y las de fuera, fiel a su estilo, Mariano Rajoy se va a la Eurocopa, otra vez. Dice el presidente del Gobierno que es importante estar con la Selección española, porque está haciendo un esfuerzo muy grande y un gran trabajo. "Mi obligación es estar en la final apoyando a la Selección como representante de todos los españoles", alegó. En realidad, lo que creo es que necesita más que nadie la foto de la victoria y mezclarse por una vez entre ganadores y noticias en positivo. 


Mientras, aquí en el país, una parte de los ciudadanos y fuerzas políticas polemizan sobre si las primas de los futbolistas, en el caso de una victoria, deberían ser declaradas al fisco en España y hasta van un poco más allá: si deberían donarla a causas sociales. 


Afuera, se cuestiona que un presidente democrático acuda a Ucrania, donde compartirá el palco con Alexandr Lukashenko, mandatario de Bielorrusia, considerado como el “último dictador de Europa”, y además, ignore la situación de la exjefa de Gobierno de Ucrania, Yulia Timoshenko, actualmente en prisión.