Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 12 de julio de 2012

Probablemente fue una provocación, y él cayó como un pantxito

Como un pantxito que se cree que lo tiene todo controlado.


Pues va a ser que no, bribón.
Has caído como un  ...