Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
viernes, 19 de octubre de 2012
Filosofía de burdel :
"Si yo condenase a ETA, me pediría que condenase las guerras carlistas y las guerras de banderas". Laura Mintegi
Dan miedo, mucho miedo y asco, mucho asco, algunas declaraciones de estos demócratas de última hora.