Pones las noticias para ver qué pasa por ahí fuera y te encuentras con actos donde religión ( con curas a los que se les cae la baba delante de niñas y princesas), monarquía (reinos de pacotilla para deleite de revistas del corazón), ejercito (soldados firmes ante el paso de personajes del pasado) y derecha pastosa en general vuelven a encontrarse en actos difícilmente justificables en pleno siglo XXI.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.