Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 8 de octubre de 2012

¡Ojala acabaramos así!

Ayer en San Mamés y en Miribilla se ganó por 1


Los hombres de Negro a una victoria del Madrid, 
empatados con el Baskonia y uno más que el Barça. 
¡Ojala acabaramos así!