Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 9 de octubre de 2012

Zorionak Chaves ... pero ...


Aplicable también a "personajes campechanos" mucho más cercanos a nosotros, cuyos largos lideratos algunos contemplan con normalidad y hasta "gustirrinin".

Ya me gustaría que los candidatos a Lehendakari manifestasen un compromiso público de no mantenerse en Ajuria Enea más de ocho años.