Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 4 de marzo de 2013

(4/10) Recuerdos vaticanos contemporáneos precónclave

Ahora el sexo de los clérigos ha vuelto a mancillar a quienes predican las supuestas bondades del celibato y, en cambio, abusan vilmente de menores, que es lo peor de lo peor -lo más asqueroso, lo más vomitivo, lo más abominable, lo más alejado de la doctrina de Jesús de Nazaret-;  follan como locos y muchos se lían con homosexuales comprados para satisfacer así la homosexualidad siempre oculta de capellanes, párrocos, prelados, cardenales y váyase a saber en relación con los Papas que, durante la historia del cristianismo, tuvieron mas hijos e hijas que una familia numerosa de la actualidad.

Enric Sopena en ELPLURAL.COM