Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 19 de marzo de 2013

Sorprenden los conceptos por los que hasta ahora definen su "progresía"

-El nombre que se ha puesto.
-No llevar alguna de las prendas propias de un Papa, de gran valor, sobre sus hombros.
-Llevar zapatos negros en vez de las "sandalias rojas".
-La cruz pectoral y el anillo del Pescador, que en vez de ser de oro son de plata bañados en oro.
-Acercarse y tocar a un enfermo.
-Besar tímidamente a una mujer, presidenta de su país de origen.
-Hablar delante de un micrófono sin seguir el texto que le ponen previamente.
-Bajarse del coche y saludar a los que le aplauden.
-Cenar con los cardenales guardando la cola.
-Acercarse a un hostal y pagar la deuda contraída la noche anterior.
-...

Estos son los principales símbolos que la prensa nos presenta día tras día para hacernos saber que contamos en Roma con un Papa renovador y "progre".

No digo que no lo sea, pero los símbolos que nos cuentan hay que reconocer que no son precisamente los que más importan a la humanidad. De divorcio, aborto, condones, igualdad de la mujer, etc ... de momento no ha dicho nada. ¿O me lo he perdido?