Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 8 de marzo de 2013

(8/10) Recuerdos vaticanos contemporáneos precónclave

El problema radica en que la Iglesia, en cuanto organización humana, no se diferencia tanto del resto de la sociedad y los países. 

La llegada de Ratzinger al cargo papal me recordó mucho a la de Putin al poder, un encargado de los servicios secretos que ocupa la jefatura de la institución. 

Hasta ahora había pensado que el Pontificado de Benedicto XVI había supuesto una putinización del Vaticano, aunque esta última decisión de la renuncia echa por tierra esa teoría. 

Pero en cualquier caso, no creo que los cardenales vayan a elegir ahora a una especie de Gorbachov.

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