Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 25 de octubre de 2015

Celebrando el Estatuto de Gernika


Es la herramienta de mocratica 
con la que los vascos y vascas,
a lo largo de su "dilatada" historia,
hemos sido más libres, más democratas,
y mejor representados institucionalmente
que nunca antes.

Es la herramienta que tenemos 
que seguir trabajando, profundizando y acordando
y no apostar por fantasmadas 
que no sumen mas votos y voluntades
que los que ésta consiguió en aquel referendum
que todavía recordamos.