Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 4 de octubre de 2015
¿Qué prefieres? ¿Dos sopapos o una hostia lo mas grande posible?
Yo creo que elegiría la primera, porque ahora la opción recién aprobada no pone límite a la cantidad que te pueden cobrar.