Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 23 de octubre de 2015

Se acabó la X Legislatura


No podemos olvidar que hemos vivido cuatro años duros. Duros, sobre todo, de puertas hacia fuera. Mucho sufrimiento en la calle,  situaciones  personales y familiares dramáticas como consecuencia de la crisis y la respuesta de la derecha.


Ha habido un avance importante, que no quiero pasar por alto, y es que se ha producido una mayor  implicación política de la ciudadanía española.  Si en algo, no se avanzó suficiente en el desarrollo democrático de nuestro país es que no se consolidaron los deberes como ciudadanos.  Y en este tiempo de ataques a los derechos, se ha despertado el ejercicio de nuestros deberes y el interés y  la participación  en lo público.


Y sobre todo, lo mejor de esta legislatura es que llegó a su fin. Se abre un tiempo nuevo, un tiempo de esperanza.   Poner de nuevo a las personas en el centro de las decisiones  políticas es necesario.  Que los acuerdos  y los pactos se alcancen mirando hacia afuera, buscando el bien común.