No podemos permanecer indiferentes a las imágenes que llenan los periódicos. Imágenes como la de Aylan, un niño sirio de tres años ahogado en una playa de Turquía. Por desgracia, parece que solo imágenes tan desgarradoras como ésta, a las puertas de Europa, hacen que nuestros gobernantes tomen conciencia de la situación de miles de personas y que, por desgracia, no es ni mucho menos nueva.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
