Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 5 de octubre de 2015

Yo, por principio, no respeto las ideas de otros.

Porque sencillamente no son susceptibles de ser respetadas.
Susceptibles de respeto somos las personas y los derechos.


Considero que Fernando Savater lo expresa mejor que yo:
"Seguimos con la monserga de que hay que respetar todas las opiniones, cuando lo respetable son las personas: las opiniones, por el contrario, solo se respetan tomándolas en serio y por tanto criticándolas cuando lo merecen".