Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 13 de julio de 2019

España debería copiar en su art. 99 de la Constitución el sistema de elección de presidente de los gobiernos de Euskadi y Asturias.

Lo primero, cambiar la cultura política del gobierno monocolor y avanzar en la cultura del acuerdo, del consenso y de la coalición.

Pero para eso, vendría bien una reforma de las leyes que lo faciliten.

En Euskadi, y también en Asturias, en la segunda votación, sale elegido el candidato más votado, el candidato, no el partido, y solo vale votar sí o abstención. 


Es decir, los que solo saben votar "no" tienen que reciclarse.

Creo que es una reforma muy asumible por los partidos mayoritarios, y por casi todos los partidos políticos en general, y que debería de intentar negociarse.