Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 11 de julio de 2019

Mar caliente, planeta frito


Ayer Greenpeace puso en el mar, frente a la costa de La Manga,
una
 enorme sartén con un “planeta frito”
para representar el 
calentamiento progresivo 
que sufren nuestros mares y el planeta.



Firma nuestra petición para que el Gobierno presente 
una ley de cambio climático
que esté a la altura de la solución que necesitamos.