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sábado, 9 de noviembre de 2019

Europa apesta a fascismo. Y España va detrás.

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Imágen de Burbuja.info y texto de Chivite en El Correo de hoy
Los hilos del mundo están siendo gobernados por poderes cada vez más despiadados y oscuros. Y la ultraderecha tiene ganas de alzar el mentón y aullar de nuevo. 
Pero no me voy a amargar. Lo he decidido. Quiero apearme de toda exageración, quiero desdramatizar mis comentarios y quiero poner al menos un poco de humor y un poco de poesía en cada uno de mis días. Esa es mi manera de vivir. 
Ahora bien, el fascismo no es broma. No puedo entender que los medios concedan tanta presencia a Vox. Se está normalizando y se está publicitando un discurso implacable y brutal. Lo considero un error, lo digo claramente. Creo que Abascal ha sido el líder más sobredimensionado por los medios y el que más protagonismo ha alcanzado en esta campaña. 
Por eso, valoro actitudes como la de Iñaki Esteban al negarse a estrechar esa mano. Esa debería haber ser la tónica general. Y lamento que no lo haya sido.

Música para sus ojos. Concierto solidario en el día de reflexión.

La música coral contribuyendo a conseguir un bonito objetivo. Esta vez el dinero que se recaude ayudará a operar a 60 personas en los campamentos saharauis de Tinduf. Animaros !!! Hoy a las 20:15.

Al final iré a votar contra la extrema derecha y contra los que pactan con la extrema derecha, contra el racismo, contra los que miran hacia otro lado cuando se siguen ahogando centenares de personas en el Mediterráneo y por una solución dialogada en Catalunya.

Ilustración de M. Tognola y texto de J. Evole en La Vanguardia

Mi cara de susto ha ido en aumento; sobre todo viendo la campaña que ha planteado el PSOE.

Este Pedro Sánchez me ha recordado más al Sánchez encorsetado del 2014, apoyado por el aparato del partido para impedir que Eduardo Madina fuera secretario general, que al Pedro Sánchez rebelde y combativo del 2017 que ganó las primarias contra el mismo aparato que le aupó. El primer Sánchez perdió votos en las elecciones generales. El segundo, los ganó.

Sólo nos faltaba una extrema derecha sacando pecho (metafórica y literalmente) y colocando muy bien su discurso xenófobo en debates en prime time , sin prácticamente réplica del resto de fuerzas políticas. 

Total que, aunque en verano se me había pasado por la cabeza pegar un corte de mangas a las urnas, me he repensado lo de no votar por primera vez en mi vida, y mañana lo volveré hacer.

Votaré contra la extrema derecha y contra los que pactan con la extrema derecha. Los mismos que se pelean de maravilla en los debates, los mismos que se entienden de maravilla para gobernar. Me siguen dando el mismo miedo que ya me daban en abril.

Votaré contra el racismo, contra los que miran hacia otro lado cuando se siguen ahogando centenares de personas en el Mediterráneo. Contra los gobernantes que tardan semanas en dar un puerto seguro a un barco cargado de personas rescatadas de morir ahogadas.

Votaré por una solución dialogada en Catalunya, donde la persuasión gane a la represión. Y votaré contra los que quieren que sigamos votando hasta que salga lo que ellos quieren. Contra los que creen que vivimos en una sociedad teledirigida, sin pensamiento crítico, donde se puede moldear nuestro voto a su antojo a base de hacernos votar cuatro veces en cuatro años. 




Jornada de reflexión, El punto de partida.


viernes, 8 de noviembre de 2019

Se acaba la campaña. ¿Te atreves con el pronóstico?

Se ha acabado la campaña.
¿Tienes claro qué votar?
¿Cómo va a quedar el Parlamento?
¿Te atreves a dar un pronóstico?
Enlace para llegar al formulario.

Estamos ante la normalización más absoluta del fascismo.


¿Podemos darle la mano antes y después de un acto
y reirle las gracias como si fuese un demócrata mas?

A las generales de abril acudimos movilizados y asustados por el ascenso de la extrema derecha, y salimos aliviados. Pero ¿Qué hemos hecho desde entonces (todos: partidos, instituciones, medios y ciudadanía) para evitar que el nuevo fascismo llegue más fuerte al próximo 10N?

El despropósito y chulería de estas últimas semanas sucede porque saben que pueden hacer y decir lo que quieran: pueden mentir, extender bulos, poner en riesgo a colectivos vulnerables como las víctimas de violencia machista, los menores y las personas migrantes. Y nadie hará nada contra ellos. Estamos ante la normalización más absoluta del fascismo.

Cuando el fascismo se pasea por las calles como por su casa está advirtiendo al resto que es el paso previo a entrar en cualquier lugar, incluida tu cama, incluida tu casa, incluida tu forma de vivir y hasta tu modelo de familia.

Todavía, creo y espero, de nosotros depende.

jueves, 7 de noviembre de 2019

En Adostuz seguimos insistiendo. Solo reivindicamos lo que es nuestro. Lo prometido.

Importante movilización la que Adostuz ha realizado hoy en #Bilbao, frente a las sedes del EAJ-PNV y de los Socialistas Vizcaínos.

Varios medios de comunicación han acudido a nuestra convocatoria, contribuyendo a difundir nuestra reivindicación.

Os dejamos este vídeo con imágenes y declaraciones de Katy Gutierrez, miembro de la Junta Directiva de Adostuz: 
https://twitter.com/adostuz?lang=es.

Y el finiquito al Concordato ... ¿Para cuándo?

El hasta ahora cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela./EFE
El ultraderechista cardenal ha vuelto a liderar un movimiento para que la Iglesia española vuelva a entrar en política, y dé criterios de voto a los católicos españoles para este 10N, puesto que, al parecer, más de una oveja descarriada necesita orientación de ultima hora.


Reconozco que tengo curiosidad por ver si en caso de hacerlo serían suficientemente valientes para reconocer sin tapujos su apuesta por la ultraderecha, la de Vox, financiada y avalada por grupos ultracatólicos como Hazte Oir, los kikos o el Opus Dei, y que cuenta con muchas simpatías entre los obispos españoles más conservadores, como ha demostrado la reciente exhumación de Franco y la reacción de los ultras contra Osoro (con pintadas en varias iglesias), ante el clamoroso silencio del Episcopado.


Hoy jueves en Madrid, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz –considerado por muchos el candidato de Rouco a presidir la Conferencia Episcopal en las elecciones que los obispos celebrarán en marzo– tratará de proponer, con el aval de varios prelados, entre  ellos el "vasco" Munilla, que el Episcopado lance una nota in extremis antes de las elecciones en la que se comente la libertad religiosa que, según este grupo de prelados, se vería amenazada con un nuevo Gobierno del PSOE, que ha vuelto a incluir la denuncia de los acuerdos Iglesia-Estado en su programa electoral, algo que no había hecho en las generales de abril.

Qué poco se ha hablado de esto en la campaña, de los acuerdos Estado-Iglesia Católica y de la necesidad de darlos por superados.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

"Si queremos un resultado diferente, habrá que votar diferente"

Los cinco candidatos se mantienen en su raca-raca.
"A estas alturas ... no importa quién se equivocó,
quién rompió cuántos platos, sino quién los paga"

Confirmada la alianza estratégica de conservadores y liberales con la extrema derecha.

Fue un debate a pedradas, como casi todo lo que ocurre en la política española desde la moción de censura. 
La política se ha convertido en un deporte de contacto físico en el que se arrebata al rival de toda legitimidad, con lo que el juego sucio está perfectamente justificado.
Un territorio perfecto para Vox. Nadie le discutió sus falsedades sobre inmigración y delincuencia que llegaron también a los delitos sexuales. 
Casado y Rivera no se atrevieron a abrir la boca ni cuando Abascal soltaba estas cosas ni cuando decía que ilegalizaría partidos democráticos como PNV. Lo necesitan después del 10-N si los tres suman la mayoría absoluta. 
El líder de Ciudadanos sólo le importunó para hablar del empleo dorado que le dio Esperanza Aguirre hace años y por unas fotos antiguas del ultraderechista italiano Matteo Salvini con la estelada. 
Para todo lo demás, quedó clara la alianza estratégica de conservadores y liberales con la extrema derecha. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

Rivera. Nuevo rumbo.

Si no votas, ya sabes lo que te espera, corazón.

Recuerdo que en los días previos al referéndum de 2016 sobre el Brexit en el Reino Unido hablé con algunos amigos londinenses y estaban convencidos de que era imposible que el UK votara a favor de la salida de la UE. No les daban ningún crédito a unas encuestas que apuntaban a un resultado más que ajustado.

Algunos de ellos –demasiados- se quedaron en casa o simplemente aprovecharon ese jueves para hacer de todo menos cumplir con el deber ciudadano de pasar por las urnas.

Y saltó la sorpresa: casi el 52% de los electores apostó por abandonar la Europa comunitaria, y algo más del 48%, por permanecer en ella.

Dejaron en manos del inglés xenófobo, racista y nostálgico una decisión tan trascendental para la UE y para el propio Reino Unido.

Todo esto y lo que te rondaré morena han traído mis amigos londinenses que no fueron a votar aquel 23 de junio de 2016.

En España, si no somos capaces de ilusionar y movilizar a los votantes de izquierdas y nacionalistas, que conforman la España progresista, nos va a pasar lo mismo o algo parecido.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Las fake news, el PP y la mafia política.

Durante los últimos días una campaña opaca desplegada en los barrios de varias ciudades y en Facebook ha estado utilizando la imagen y el nombre de Más País para tratar de desmovilizar el voto progresista y beneficiar a la derecha. 
Los medios de comunicación que están investigando el origen de esta campaña, en la que se han invertido decenas de miles de euros, apuntan al Partido Popular.
Este es el último ejemplo de la política que creo que se debe desterrar para siempre: la política basada en la mentira, la manipulación y la ilegalidad; la política sin escrúpulos centrada en defender los intereses de una pequeña élite; la política de gurús tramposos que necesitan difundir fake news de forma masiva para poder ganar.
Tenemos que asegurarnos de que esta política mafiosa no llega al poder y solo lo vamos a conseguir si las fuerzas progresistas unen sus fuerzas. Y no dejarlo claro por parte de cada una de ellas desde el principio supone un grave peligro de desmovilización.

Las trampas del PP no pueden quedar como si nada hubiese pasado.